Sonreír con la mirada

Photo by Amanda Dalbjörn on Unsplash

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(by Alicia Aradilla)

Cuando más necesitamos sonreír, para mantener un estado inmunológico saludable, Covid-19 nos ha tapado la boca.

Qué paradoja que el virus nos dificulta practicar lo que protege nuestra salud física, emocional y social: LA SONRISA

No podemos acercarnos los unos a los otros, no podemos compartir la vida, charlando…. La palabra  ha quedado restringida. No podemos abrazarnos…El tacto también ha quedado restringido.

Más que nunca, necesitamos sonreír, es más, ¡queremos sonreír!. La sonrisa nos permite comunicarnos sin palabras,  sentirnos acogidos y aceptados sin abrazos.

¿Cómo sonreír con la boca escondida tras una mascarilla?

Diversos estudios científicos han identificado hasta 50 tipos de sonrisas diferentes. Otros estudios, revelan que la sonrisa es un factor clave en la seducción amorosa, pues de un modo cuasi irracional, percibimos más atractivas a las personas que sonríen.

Percibir una persona más atractiva, no sólo tiene repercusiones en la seducción o el cortejo, también las tiene en el resto de las relaciones. Sentirnos rodeados de personas sonrientes, lo tomamos cómo un indicador de saber seleccionar bien nuestras relaciones, incluso lo relacionamos con la suerte: ¡Qué bien que la profesora  de este año de mis hijos es sonriente!; ¡Qué bien que la persona que me tocó en ventanilla, es sonriente!; ¡Que bien, que el chofer del autobús que cada día me lleva a trabajar es sonriente! La sonrisa la clasificamos como indicador de buena suerte en nuestras vidas.

Entre esos más de 50 tipos de sonrisas, el más atractivo es  sonreír con la mirada. A esto se le llama también Sonrisa de Duchenne y su nombre proviene del médico francés que descubrió sus características diferenciales. Esta sonrisa, se relaciona con felicidad, porque actúan una serie de músculos de movimiento involuntario, no podemos fingirla, si no se siente la emoción, no sale la sonrisa Duchenne. Su característica diferenciadora, es que se involucran todos los músculos de alrededor de los ojos, mostrando las famosas arruguitas de pata de gallo.

Podemos mover nuestros labios a antojo, para sonreír, por cortesía o por desagrado. Pero no podemos hacerlo con nuestros ojos. Ellos son los emisores de nuestra autentico estado de felicidad, alegría o bienestar.

En estos días, en que la boca quedó tras las mascarillas, sonríe con tu mirada.

PROPUESTAS QUE TE HABITEN:

1.- Olvídate de criticarte cuando salgan las arruguitas de tus ojos, están mostrando tu estado de felicidad

2.- Mas que practicar la sonrisa, practica hablarte bien, cuidar tus pensamientos y emociones, así ella (la Sonrisa Duchenne) vendrá sola a tu cara.

3.- Sonríe con tu mirada, a tantas personas como te sea posible, en estos días de confinamiento. Recuerda que la sonrisa verdadera comunica y abraza.

Cuando sonríes desde el corazón, no sólo sonríes a quien está delante, también te sonríes a ti, de una manera sincera y amorosa. De esa manera en la que, seguramente, te encanta recibir sonrisas.

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