Baños de hielo después del running

La recuperación es un aspecto fundamental de la práctica del deporte. Tan importante como hacerlo bien es tener una recuperación adecuada después del ejercicio. No me digas que eres de los que no recuperas después de hacer deporte… Pues ¡ten cuidado! Porque cuando corres, tus músculos se someten a un gran esfuerzo y se producen microrroturas que requieren un tiempo de descanso para curarse. Sin embargo, existen métodos que permiten una mejor recuperación de tu cuerpo. Hoy te voy a recomendar uno muy eficaz, los baños de hielo. ¿Los has usado alguna vez?

Baños de hielo después del running

No solo está indicado para profesionales

Bañarse en piscinas de hielo es una práctica muy habitual en muchos deportistas profesionales. No te voy a engañar, la primera impresión es dura y, aunque pueda parecerte que eso no puede ser bueno para la salud de ninguna manera, te equivocas.

Se ha demostrado que este tipo de prácticas son excelentes para facilitar la recuperación de los diferentes músculos y tejidos de tu cuerpo después de un gran ejercicio físico, como es el running. Por algo los médicos cuando tienes algún dolor te aconsejan que te pongas hielo en la zona.

La crioterapia es muy útil para tu recuperación

La crioterapia, que así es como se llama esta práctica en medicina, tiene como objetivo que tu cuerpo acelere su recuperación, ya que reduce la actividad metabólica de las zonas sumergidas, haciendo que se curen las pequeñas microrroturas que se hayan podido producir durante el entrenamiento de running.

Además, también permite eliminar de tus músculos las toxinas acumuladas por el ejercicio.

En definitiva, los efectos de la crioterapia sobre tu cuerpo son, entre otros, una mejora de la circulación sanguínea, una reducción del dolor provocado por las microrroturas y una disminución de la inflamación de los tejidos. ¡Ahí es nada!

A pesar de que pueda ser complicado mentalizarse para entrar en una piscina cubierta de hielo, lo sé por experiencia, está comprobado que es el método ideal para facilitar tu recuperación, mucho mejor que ponerte bolsas de hielo o geles. La razón es que, al cubrir de hielo todo el cuerpo, tu organismo se ve afectado de manera conjunta, lo que provoca una actividad global de tu metabolismo.

Además, la crioterapia es eficaz para prevenir la aparición de algunas lesiones, así como para mejorar tu rendimiento en los entrenamientos posteriores a su uso. Antes de descartarlo, prueba un baño de hielo y ya verás lo bien que te sientes después.

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