Cómo prevenir la periostitis

El running es un deporte que implica muchos beneficios para tu salud. Sin embargo, una mala práctica puede provocar la aparición de la palabra prohibida: lesión. Y es que en el running, como en todos los deportes, las lesiones son habituales y muchas de ellas son imprevisibles, por lo que poco puedes hacer para evitarlas.

Cómo prevenir la periostitis

Pero hay algunas que sí puedes poner de tu parte para que no se produzcan. Un ejemplo es la periostitis. ¿Has oído hablar de ella alguna vez?

Afecta habitualmente a la zona de la tibia

Esta dolencia consiste en una inflamación del periostio, una membrana que recubre los huesos y está compuesta principalmente de nervios y vasos sanguíneos. Las causas que lo provocan es un excesivo entrenamiento, ya que hace que los nervios que lo forman se fatiguen y aparezca el dolor. Lo habitual es que se manifieste en la parte delantera de la tibia en forma de pinchazos cuando apoyas el pie mientras corres, lo que puede hacer que tengas que cambiar tu forma de correr, afectando a tu rendimiento.

¡No te hagas el valiente! Si no se trata puede llegar a provocarte dificultad incluso para andar con normalidad. La manera de curarlo es con hielo y reposo, aunque el médico te puede mandar un tratamiento adicional con antiinflamatorios.

Es mejor prevenir que curar

Debido a que la periostitis es una lesión bastante molesta y que si no se trata puede convertirse en crónica, lo que tienes que hacer es poner todo de tu parte para evitar que aparezca. Esta lesión se produce por el continuo impacto del talón contra el suelo durante el running. Cuando no se tiene una técnica de carrera adecuada, se produce una acumulación de tensión en la zona tibial que produce la periostitis.

Para prevenirla tienes que modificar tu manera de correr. Para ello, lo primero que debes hacerte es un estudio de la pisada. Debes ir a un centro especializado para que te ayuden a solucionar los posibles errores que cometas. Una vez que se completa el estudio, te dirán cuál es el problema y cómo solucionarlo. Lo habitual es que te pongan unas plantillas para cambiar tu apoyo. También te darán algunos consejos sobre qué tipo de calzado te viene mejor y cómo debes correr. Debes evitar utilizar zapatillas demasiado duras o con poca amortiguación, ya que hacen que tu cuerpo tenga que absorber todo el impacto de la pisada. Y, por supuesto, no olvides hacerte un seguimiento para ver cómo evoluciona tu manera de correr y ver si ha surtido el efecto deseado.

La periostitis es una enfermedad habitual en el running y, por tanto, debes hacer lo posible por prevenirla.

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