Cómo afecta la pubalgia al corredor

Creo que hasta ahora he dejado más que claro que el deporte es una actividad que tiene innumerables beneficios para tu salud. Sin embargo, también tiene su cara negativa: las lesiones. Hay deportes en los que se producen con mayor frecuencia unas lesiones que otras. Por ejemplo, en el running una lesión bastante habitual es la pubalgia u osteopatía de pubis.

¿Sabes qué es la pubalgia y cómo afecta?

Es una lesión en la ingle

¿Dónde se produce la pubalgia? Como puedes imaginar, afecta a la zona de la ingle y el pubis. Es frecuente en deportes como el running o el fútbol. En cuanto a sus síntomas, se manifiesta en forma de dolor de mayor o menor intensidad cuando se realiza alguna actividad deportiva de manera habitual.

Hay tres tipos de pubalgia según la zona a la que afecte. La pubalgia alta afecta a la zona del abdomen y está causada por un problema en la musculatura de esa zona. Por su parte, la pubalgia baja se localiza en la zona de los aductores.

Por último, la pubalgia mixta es la que afecta a ambas zonas a la vez. Existen varias causas que pueden explicar la aparición de esta dolorosa lesión. Por ejemplo, habitualmente se produce por un sobreesfuerzo en cualquiera de las zonas que se ven afectadas por la pubalgia, provocando una descompensación o una sobrecarga de estos músculos. Algo que a mí me llamó mucho la atención fue que la falta de descanso o la realización de movimientos forzados también son causas frecuentes de la aparición de la pubalgia.

Afecta mucho a los runners

El desarrollo de la pubalgia tiene varias fases y, según la fase en la que te encuentres, los problemas a la hora de realizar el ejercicio físico serán mayores o menores. En la fase inicial el dolor aparece cuando has acabado de correr.

En la siguiente etapa el dolor ya se manifiesta durante el entrenamiento o la carrera, lo cual, en función de tu tolerancia al dolor, te dificulta más o menos continuar corriendo.

En la tercera fase el dolor surge en el mismo momento de empezar a correr, haciendo que te sea muy complicado seguir haciéndolo adecuadamente.

En la última etapa el dolor es permanente, apareciendo incluso cuando no has hecho ni estás haciendo ningún tipo de ejercicio. Esta última etapa es especialmente complicada, ya que la pubalgia afecta a tu vida diaria y que te dolerá andar, bajar escaleras o cualquier tipo de actividad física, por ligera que sea.

Si el running es tu vida y quieres evitar sufrir la temida pubalgia, existen una serie de cuestiones que pueden ayudarte a prevenir su aparición. Por ejemplo, debes reforzar la musculatura de los aductores, los abductores y el abdomen, que son las zonas afectadas por este tipo de lesión. También debes parar si notas cualquier tipo de molestia. ¡No fuerces! Solo con pequeños detalles como estos conseguirás prevenir lesiones como la pubalgia.

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