Una dieta baja en grasa y con fibra es una opción sana para los adolescentes

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Una dieta baja en grasa y con alto contenido de fibra no afecta el consumo de energía ni de nutrientes esenciales para el correcto desarrollo de los adolescentes, fue la conclusión a que llegaron investigadores estadounidenses en un estudio cuyos resultados fueron publicados en la edición de la revista Pediatría (Pediatrics), órgano oficial de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics).

Es un hecho bien determinado que los cambios iniciales que llevan al desarrollo de aterosclerosis definida en términos muy sencillos como la progresiva oclusión de la luz de los vasos sanguíneos, tienen su inicio a edad temprana, si bien las manifestaciones se dan durante la edad adulta, o en la vejez.

Es por ello que la Academia Americana de Pediatría, y el Programa Nacional sobre Educación en Colesterol de Estados Unidos recomiendan que del total de calorías consumidas por los niños mayores de dos años, sólo 30% debe provenir de las grasas, las cuales no deben ser en más de 10% del total saturadas, las cuales se encuentran principalmente en productos de origen animal.

De otro lado, la fibra ha demostrado ser benéfica en contribuir a reducir las concentraciones de colesterol, a mejorar la función digestiva, y al parecer a prevenir el desarrollo de algunas enfermedades del tracto digestivo como el cáncer y la enfermedad diverticular.

No obstante, algunos pediatras y nutricionistas han expresado su preocupación, con base en los resultados de estudios previos, que una dieta baja en grasa y con abundante fibra pudiese afectar negativamente el desarrollo de los niños al limitar la ingesta de algunos nutrientes, entre ellos hierro y calcio.

Sin embargo, los resultados del presente estudio ponen de manifiesto que las dietas bajas en grasa y ricas en fibra además de no afectar el consumo necesario de energía, aportan mayor cantidad de otros nutrientes necesarios para el correcto desarrollo de los adolescentes.

Así por ejemplo, la dieta rica en fibra aportó mayor cantidad de vitamina A y vitaminas del complejo B, además de magnesio, hierro, zinc, fósforo y calcio.

En cuanto hace a los resultados negativos obtenidos en experimentos previos realizados a este respecto, es de notar que por lo regular la población general sustituye una dieta rica en grasa, por una rica en carbohidratos (harinas y azúcares), en lugar de suplir el consumo de grasas con mayor ingesta de carnes magras (bajas en grasa), granos y cereales enteros, frutas y vegetales, los cuales además han demostrado ofrecer beneficios para la salud general del individuo.

Así pues, los adolescentes pueden comenzar, a edad temprana, a prevenir el desarrollo de enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos mediante el consumo de una dieta saludable (baja en grasa y abundante en fibra).

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