Remedios caseros para diverticulosis

La diverticulosis es un problema adquirido. Se origina con el desarrollo de los alimentos procesados, que son bajos en fibras. La fibra es importante porque ayuda a reducir la tensión en el colon y le ayuda a apliarse cuando elimina los desechos.

La diverticulosis se caracteriza por una cantidad de pequeñas bolsitas o sacos (divertículos) como uvas a lo largo de la pared exterior del colon. Muchas veces esta enfermedad se confunde con la enfermedad de crohn, ya que ambas patologías cuentan con síntomas muy parecidos.

Dichas bolsas aparecen en las radiografías, pero mucha gente nunca se hace radiografiar esta zona e incluso ni siquiera sabe que tiene diverticulosis.

De los que tienen diverticulosis, sólo aproximadamente el 10% llegará a tener diverticulitis, inflamación dolorsa que puede volverse grave.

Técnicas de autocuidado:

Llénese de fibra. La fibra del salvado parece ser la más eficaz. La fibra lleva agua al excremento y permite que la evacuación sea más suave. El pan de trigo entero y los cereales de salvado puro son fuentes de fibra. Otra opción consiste en espolvorear salvado crudo en los alimentos.

Las verduras y la fruta son otras buenas fuentes de fibra. Si lo que busca es fibra, coma una manzana en vez de beber jugo de manzana, claro, el jugo no contiene nada de fibra.

Aumente gradualmente su consumo de fibras. Hágalo gradualmente en el transcurso de seis a ocho semanas. Usted necesita tiempo para que su sistema digestivo se adapte.

Tal vez durante las primeras semanas presente inflamación y flatulencia, pero la mayoría de la gente supera eso.

Si no puede obtener suficiente fibra en su dieta, tome un complemento. Tome complementos de semilla de psyllium. También son naturales.

Beba muchos líquidos. Beba entre seis y ocho vasos de agua diarios. El líquido es una ayuda importante para la fibra en el combate contra el estreñimiento, el cual está relacionado con la diverticulosis.

Si tiene que hacer muchos esfuerzos para evacuar su intestino, entonces tenderá a aguantar los pequeños divertículos a través de las paredes del colon.

Vaya cuando tenga que ir. Si no atiende al llamdo de la naturaleza, de nada servirá agregar más fibra a su dieta y beber más líquidos. No reprima la necesidad de evacuar su intestino.

Haga ejercicio. Además de favorecer los músculos de sus piernas y cadera, el ejercicio también beneficia los músculos de su colon. Ayuda a los movimientos intestinales, de modo que no tenga que hacer tantos esfuerzos.

No emplee supositiorios. Si bien los supositorios pueden ofrecer una solución rápida al estreñimiento, no son la mejor opción para estimular la evacuación intestinal.

Su organismo puede volverse adicto a los supositorios. Y luego se inicia un círculos vicioso en el cual se necesitas más supositorios.

Vuelva a la naturaleza. Las ciruelas, jugo de ciruela e infusiones de hierbas son laxantes naturales muy eficaces. En muchas de las tiendas naturistas se pueden encontrar infusiones especialmente formuladas para el estreñimiento.

No fume. Fumar, que de por sí es dañino en muchas maneras, también puede agravar la diverticulosis.

Consuma comidas sumamente procesadas sólo con moderación. Éste es un consejo para la buena salud general, pero también se aplica al tratamiento de la diverticulosis. Si ingiere muchos alimentos procesados bajos en fibra, no tendrá espacio para los alimentos ricos en fibras que necesita.

Mastique muy bien las semillas. Los alimentos como las nueces y el maíz para palomitas contienen semillas u otras partículas duras que podrían alojarse en los divertículos y causar inflamación. Y si ha padecido alguna vez un ataque de diverticulitis, debe evitar todo alimentos que contenga semillas.

Beba sólo con moderación. Beber alcohol con moderación (un trago o dos al día) de hecho relajará el espasmo del colon y podría mejorar un poco la situación.

Evite la cafeína. El café, el chocolate, los tés, los refrescos de cola, todos tienden a irritar.

Busque un patrón. Determinados alimentos pueden alterar sus hábitos de defecación o “soltarle” el intestino. Trate de identificar esos alimentos y evítelos.

Ponga más fibra a su dieta.

Consumir suficiente fibra (de 30 a 35 gramos al día) en su dieta es lo más importante que puede hacer para tratar e impedir la diverticulosis.

A continuación se muestran algunas sugerencias para hacer la transición a una dieta alta en fibras.

  • Habitúese a comer pan de granos enteros en vez de pan blanco.
  • Consiéntase con postres de frutas: moras, plátanos, duraznos.
  • Coma más verduras.
  • Deje las cáscaras de las manzanas, duraznos y peras cuando las cocine.
  • Agregue frutas secas, como pasas y albaricoques, a sus alimentos.
  • Emplee más leguminosas en vez de carne en sus guisados.
  • Agregue cebada a sus sopas de verduras.

Alerta:

Si tiene una vida larga, es probable que llegue a padecer diverticulosis, pero incluso así, tal vez no llegue a desarrollas la diverticulitis que es la inflamación dolorosa potencialmente grave. Sin embargo, debe estar alerta a las señales de advertencia.

Fiebre y dolor agudo en la porción inferior izquierda de la región abdominal son buenos indicadores de que la diverticulosis ha progresado hasta la diverticulitis.

En cambio no debe tomarse a la ligera. Puede presentar ruptura o sangrado. Y si bien no sucede frecuentemente, la gente puede morir de diverticulitis.

Así que actúe cuando se presenten estas señales de advertencia y vaya cuanto antes a su médico. Conserve la calma, todavia tiene las probabilidades a su favor.

Se parece mucho a una infección. Generalmente puede tratarse con reposo, dieta y antibióticos.

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