Qué verduras pueden comer los bebés de 6 meses y cómo prepararlas

A medida que los bebés se desarrollan, es indispensable hacer cambios en sus hábitos alimenticios. Aunque la leche materna los mantiene con vida durante los primeros días, después de los 6 meses necesitan otros nutrientes que permitan su adecuada evolución y desarrollo físico-cognitivo.

Claro está que la introducción de alimentos cumple con ciertos parámetros y debe efectuarse de forma paulatina. Sería ilógico darle un plato de comida que sea imposible de digerir y ocasionarle trastornos graves en la digestión. En este punto, las verduras facilitan la transición. Veámos cuáles son las más recomendables y cómo prepararlas para que tus hijos coman bien.

¿Qué verduras deberían comer los bebés de 6 meses?

La recomendación principal, antes de realizar algún cambio en la alimentación de los lactantes, tiene que ver con la aprobación del especialista médico que lo atiende. No se trata de eliminar por completo la leche de la dieta, sino de añadir alimentos que la complementen. Más adelante ocurrirá la fase del destete.

Las principales verduras recomendadas para los bebés de 6 meses son los tubérculos, como patata y batata; legumbres verdes, como guisantes o judías y puerros, calabacín, calabaza, zanahoria, tomate, coliflor y brócoli.

Cada organismo es diferente. Algunos bebés las asimilan muy bien, contrario a otros que les cuesta más adaptarse.

Resulta imposible medir con exactitud el trabajo que hace el estómago de cada pequeño, aunque algo muy ventajoso consiste en añadir alimentos por separado. Con este método, es posible observar de manera individual la reacción, y decidir lo que se incluye o excluye en la dieta, según sea el caso, o hasta que sea tolerable.

¿Cómo deberíamos prepararlas?

recetas con verduras bebes 6 meses

Photo by Tanaphong Toochinda on Unsplash

En el momento de comprarlas, hay que asegurarse de que los productos sean naturales y frescos. Antes de la cocción, se lavan profundamente y pelan, con el fin de eliminar cualquier piel que las recubra y evitar las numerosas bacterias alojadas en su exterior.

Para triturarlas con facilidad, hay que dejarlas cocinar bien. Por lo general, la preparación inicial se ofrece en forma de puré, ya que los niños aún no tienen dentadura completa ni saben masticar. Con el paso de los meses, empezamos a incluir pequeños trocitos para que aprendan.

Se recomienda no añadir sal a ninguna de estas comidas al menos hasta los 12 meses. La razón estriba en que el sistema renal de los bebés es muy inmaduro para procesar el sodio.

Los sobrantes no ingeridos en el momento, deben refrigerarse. Al dejarlos a temperatura ambiente las bacterias favorecen la multiplicación de nitritos que son dañinos para la salud. Lo mismo sucede con el recalentamiento, el período para calentar no debe ser excesivo. En caso de congelarlas hay que retirarlas unas horas antes de ofrecerlas al bebé.

3 recetas sencillas para que coman verduras

Degustar sabores por primera vez es toda una experiencia para los bebés. El secreto para fomentar la atracción por las verduras desde que son muy pequeños, radica en la oportuna preparación.

La cebolla consiste en la alternativa más sana para realzar los sabores de cada puré. Veamos 3 opciones sencillas, nutritivas y deliciosas.

1. Puré de batata

La batata es una fuente de energía muy saludable con elevadas cantidades de vitamina C, ideal para el fortalecimiento del sistema inmunológico de los pequeños. El toque dulce que la caracteriza la hace irresistible, aparte de favorecer su fácil digestión. Para hacer esta crema solo es necesario:

Ingredientes:

  • 1 batata.
  • 1 taza de caldo o agua.
  • ½ cebolla.

Preparación:

Lavar, pelar la batata y trocear. Colocarla en un cazo y cubrirlo con el caldo o agua, añadir la cebolla previamente cortada. Cocer a fuego lento durante al menos 15 minutos y triturar o licuar. Esperar a que esté a temperatura ambiente para servir.

2. Puré de verduras

Consiste en integrar todos los minerales del calabacín con las propiedades antioxidantes de la zanahoria y las vitaminas de la patata en una sola mezcla. En pocos pasos se elabora un plato muy exquisito.

Ingredientes:

  • 1 calabacín.
  • 1 zanahoria.
  • 1 patata.
  • 2 tazas de caldo o agua.
  • ½ cebolla.

Preparación:

Limpiar y pelar la zanahoria, cebolla y patata. Lavar el calabacín y conservar con su piel. Picar los ingredientes antes mencionados en pequeños trozos y añadir a la olla con el agua o caldo.

Dejar que cueza durante ¼ de hora o hasta que todo esté blando y comprobar que el líquido se haya evaporado. Batir todos los ingredientes y antes de servir colar para evitar la presencia de grumos.

También tenemos otras recetas de purés para bebés en este post.

3. Puré de calabaza y pollo

La calabaza tiene altos contenidos de fibra y participa con eficiencia en la estimulación cerebral de los bebés. Junto con las proteínas del pollo, el resultado es una poderosa crema de fácil digestión que suele ser muy agradable al paladar.

Ingredientes:

  • 750 gr. de calabaza.
  • 1 pechuga de pollo.
  • 2 tazas de caldo o agua.
  • ½ cebolla.
  • Aceite de oliva.

Preparación:

Trocear el pollo y ponerlo a hervir en una cazuela. Aparte limpiar, pelar y cortar la calabaza y cebolla. Añadir junto al pollo y esperar que todo esté tierno. Licuar hasta lograr la textura adecuada y servir con un chorrito de aceite de oliva.

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