Slow Christmas, una Navidad ‘slow’

La Navidad siempre ha sido sinónimo de jolgorio, fiestas, calles bulliciosas, compras a golpe de codo. En general todas aquellas palabras que se nos ocurran relacionadas con gentío y bullicio, casan perfectamente con esta época del año.

Pixabay

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Pero las Navidades también pueden ser ese momento del año cuando nos sentimos más emotivos y con ganas de estrechar lazos con nuestros seres queridos. Puede ser también un buen momento para detenernos y reflexionar acerca del sentido de nuestra vida y pensar en quien nos hemos convertido en el año que se va. Si nuestra familia ha experimentado cambios en sus miembros, puede ser también el momento de recapacitar acerca de lo cambiante e impredecible que puede llegar a ser la existencia, sobre todo cuando algún miembro se marcha de nuestro lado o cuando aparecen otras personas o personitas nuevas a llenarlas de vida e ilusión.

Este año estas fiestas van a ser a la fuerza, más íntimas y menos bulliciosas. Pasaremos estos días con nuestros seres muy queridos, nuestra familia nuclear. Puede ser un buen momento para hablar y tratar temas que quizás con el día de día, nos pasen inadvertidos. Quizás este año sea un buen momento para disfrutar de una Navidad Slow o un Slow Christmas. La verdad que yo soy muy amiga de las pequeñas reuniones y la intimidad que sea crea en grupos reducidos. Me gusta la gente y la fiesta sí; pero quizás me sienta más cómoda cuando las reuniones se dan entre tres o cuatro personas.

 

Jonathan Borba (Unsplash)

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. Aquí os enumero algunas cosas positivas de los encuentros con pocos miembros:

– Los asistentes se sienten importantes o más especiales. Es más difícil que se den peleas por el turno de palabra y es más improbable que alguien interrumpa. Seguramente nos sentiremos escuchados y parte del grupo.

– Quizás sea un buen momento para enterarte de sucesos que han ocurrido a un ser querido. Si tenemos hijos adolescentes puede ser la ocasión perfecta para tratar esos temas que con el día a día es más complicado hablar. Si la reunión es bulliciosa, normalmente los temas suelen ser más superficiales e intrascendentes. Podemos aprovechar esta intimidad para enterarnos de muchas cosas.

– No por ser menos la fiesta tiene que ser aburrida. Podemos preparar algún juego o alguna actividad que nos una más. Es gratificante que la familia se divierta unida. Puede ser un instante que puede quedarse grabado en la memoria familiar para siempre.

– Y algo más trivial pero no menos bonito. Disponemos de más espacio en la mesa. Quizás sea la ocasión de hacer ese plato enorme tipo buffet o una exposición de turrones y polvorones que en otras ocasiones no podemos por falta de sitio. También puede ser buen momento para decorar la mesa con todo tipo de motivos navideños que nos encantan pero por estar cómodos no ponemos. Aquí os dejo una playlist con música navideña para cuando estemos en la cocina y preparando la mesa,… que suele ser un buen rato en estas fechas. https://www.hola.com/noticias-de-actualidad/11-12-2020/162133

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Unsplash Dilyara Garifullina

 

 

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