Recupera la salud de tu boca tras el verano

Photo by Matheus Ferrero on Unsplash

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Durante el verano, nuestras rutinas se ven modificadas: El relax, las vacaciones y los cambios de temperaturas, hacen que nuestros hábitos se transformen. Esta alteración en nuestras costumbres y modo de vida, durante la época estival, tiene gran repercusión en nuestra salud.

Es sabido que, nuestros dientes, pueden ser foco de posibles enfermedades y futuras patologías, si no se tiene una buena salud bucal.

Al igual que nuestro cuerpo, nuestros dientes necesitan ser revisados tras los excesos y cambios del verano. Es fundamental volver a las prácticas de higiene y a los buenos hábitos. Es importante revisarlos y, si notamos dolor o síntomas anormales en nuestra boca, es básico acudir al dentista, ya que, si no se pusiera remedio, el problema podría ser mayor en un futuro.

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Hay un buen número de malas costumbres que debemos evitar, si queremos salvar nuestros dientes y prevenirlos de posibles problemas y enfermedades futuras.

Aquí, te damos unos consejos para la “vuelta al cole” de tu boca:

- CUIDADO CON LO QUE BEBES: Evitar ingerir con frecuencia bebidas carbonatadas o zumos ácidos. Estos pueden descalcificar el esmalte de los dientes y provocan su desgaste prematuro. Tomar café y beber vino favorece la aparición de manchas en los dientes.

- EVITA EL TABACO: Fumar, además de ser perjudicial para nuestra salud general, es muy negativo para la dentadura. La nicotina oscurece el esmalte y mancha los dientes, provocando enfermedades en las encías y pudiendo ocasionar la pérdida de los dientes a largo plazo. Además, el tabaco provoca pérdida en la permeabilidad de las mucosas, disminuyendo la oxigenación y dando lugar al envejecimiento prematuro y a la ausencia de salud de la pieza y los tejidos que rodean al diente.

- NO OLVIDES LAS PROTEÍNAS: En tu dieta, y aumenta el consumo de proteínas, calcio, flúor y vitaminas A, C, D y K.

Photo by Ivana Cajina on Unsplash

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- PLATOS DE CALIENTES SÍ, PERO CON ATENCIÓN: Cuando bajan las temperaturas, nos apetece degustar platos calientes, pero hay que tener cuidado, ya que los cambios bruscos de temperatura debilitan la dentadura, haciendo que tienda a mancharse más con otro tipo de alimentos.

- AZÚCAR ¡CON MODERACIÓN!: Las bacterias productoras de caries se nutren especialmente de los alimentos ricos en azúcares. Es importante reducir su consumo y cepillar los dientes inmediatamente. No sólo los caramelos y los dulces están compuestos por azúcar, también los refrescos son ricos en hidratos de carbono.

- ATENCIÓN ALIMENTOS “LIGHT”. Después de los excesos del verano, nuestra intención de cuidar la dieta y bajar de peso aumenta. Mucho cuidado con los “alimentos sin azúcar”, ya que son dañinos para nuestros dientes en exceso.

- CUIDADO CON LOS HIDRATOS. Para una buena salud, hay que moderar la ingesta de alimentos con carbohidratos.

- Hidratos no recomendables, como las patatas fritas de paquete, poseen almidón, que se convierte en ácido, y éste puede atacar los dientes con una ‘vida activa’ de hasta 20 minutos.

- Otros hidratos son positivos, como las legumbres (lentejas o la fabada), poseen una alta dosis de vitamina B que ayuda a evitar las fisuras en los labios, tan molesta en los días de frío.

- DI NO A LA MALA HIGIENE. Tu hábito de cuidado bucal debe realizarse tres veces al día y de forma vertical y circular con un cepillo de cerdas suaves. Una limpieza 10 está compuesta por pasta que contenga flúor, hilo dental y enjuague bucal, y tiene que incluir la lengua y el paladar y masajear las encías con movimientos circulares en cada cepillado.

- ¿VUELTA AL ESTRÉS? EVITA ALGUNOS HÁBITOS:

- El hábito nocivo de rechinar los dientes o apretarlos en exceso desgasta su superficie, afectando al soporte dental (ligamento, hueso y encía), lo que provoca movilidad anormal de los dientes y a la articulación de la mandíbula. Puede estar provocado por tener los dientes descolocados, y el exceso de estrés, pero el dentista te ayuda a que este mal hábito desaparezca.

- Volver a la vida cotidiana, al estrés y al trabajo, hacen que nuestros malos hábitos aparezcan de nuevo. Morder lápices hielo o nuestras uñas, cuando estamos nerviosos, es un ejemplo de ello. Es un hábito negativo sobre todo porque provoca microtraumatismos en los dientes (pequeñas fracturas) y afecta mucho a la temporo-mandibular.

- SEGUIR LAS TENDENCIAS CON MODERACIÓN. Como por ejemplo decorar los dientes. Las perforaciones y piercings provocan daños irreparables en la dentadura y lengua.

 

Así podrás comenzar el nuevo curso de forma saludable.

Es importante recordar que ¡Una boca sana, nos ayuda a mantener la salud general!

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